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VIDAS PARALELAS: SOPHIE SCHOLL Y TRAUDL JUNGE

En mayo de este año se celebró el 75 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial. Sobre el nazismo y la guerra se han escrito ríos de tinta. En esta entrada esbozaré las vidas paralelas de dos mujeres nacidas en Múnich casi el mismo año pero cuyo destino no pudo ser más diferente. Una se enfrentó al régimen y pagó con su vida por este atrevimiento. La otra se convirtió en la secretaria de Hitler hasta el día del suicidio del dictador.

Sophie Scholl

Traudl Junge


Sophie Scholl (1921 – 1943)

Es la más conocida de las dos por su activismo con su hermano mayor Hans Scholl y el grupo Die weiße Rose (la Rosa Blanca). Los hermanos Scholl nacieron en Baden-Wurtemberg en el seno de una familia protestante, y los primeros años de su juventud incluso fueron seguidores del nacionalsocialismo. En el año 1934 Sophie se hizo miembro del Bund Deutscher Mädel (BDM, Liga de Muchachas Alemanas), la sección femenina de la Hitlerjugend (HJ, Juventudes Hitlerianas). Las dos organizaciones estaban pensadas para jóvenes entre 10 y 18 años y hasta el año 1936 ingresar en ellas era voluntario.

Busto de Sophie Scholl creado por el escultor Wolfgang Eckert y colocado en 2003  en el Walhalla cerca de Donaustauf/Regensburg.

Foto  Figurador / CC BY-SA 


Formación y lecturas

El año 1940, Sophie Scholl aprobó el Abitur, la selectividad alemana, y después empezó una formación como educadora (Erzieherin) en una guardería evangélica en Ulm. Al año siguiente tuvo que participar en el Reichsarbeitsdienst (Servicio Laboral del Reich), creado con el objetivo de bajar el índice de paro en toda Alemania. Durante este tiempo, Scholl empezó a leer textos religiosos, entre ellos de san Agustín, pero sobre todo le impresionó la novela “Diario de un cura rural”, del escritor francés Georges Bernanos. A partir de estas lecturas religiosas y de su propia espiritualidad, se fue distanciando del régimen nacionalsocialista 

Die Weiße Rose

El año 1942, Sophie Scholl empezó a estudiar Biología y Filosofía en la Universidad Ludwig-Maximilian-Universität de Múnich. Su hermano Hans estaba estudiando Medicina allí, y a través de él conoció a varios estudiantes que rechazaban la ideología nacionalsocialista. Este grupo empezó a formarse a partir de junio de 1942 en torno al grupo de amistades de Hans Scholl y Alexander Schmorell. El grupo escribía e imprimía octavillas y luego las distribuía de manera clandestina primero en Múnich y después a otras ciudades de la Alemania de entonces, también a Viena. En total llegaron a publicar seis octavillas en las que describían los crímenes del régimen y llamaban a la resistencia contra la dictadura. Sophie Scholl participó en la sexta y última octavilla. 

Geschwister-Scholl-Platz - Weiße-Rose-Mahnmal 15 - bearbeitet

Memorial de la "Rosa Blanca" en la plaza Geschwister-Scholl-Platz. Muestra una reproducción en piedra de los folletos.

Foto  Michael F. Schönitzer / CC BY 


Del patio de la universidad a la pena de muerte

El 18 de febrero de 1943, Sophie y Hans participaron en el reparto de 1.700 octavillas en la universidad de Múnich. Fueron descubiertos por el empleado de la universidad y miembro de la SA Jakob Schmid mientras lanzaban octavillas en el patio de luces del edificio principal, donde ahora hay una pequeña exposición sobre el grupo Die Weiße Rose y la vida de los hermanos. El mismo día fueron arrestados e interrogados por la Gestapo. Solo cuatro días más tarde, el 22 de febrero de 1943, ella, su hermano y Christoph Probst fueron decapitados.

 

Sophie Scholl y los demás fueron “juzgados” por el conocido juez Roland Freisler, quien viajó a Múnich expresamente desde Berlín para ello. Era un nazi convencido que, entre otras cosas, participó en la conferencia de Wannsee (donde se decidió el Holocausto) y falló unas 2.600 sentencias de muerte. Sus dos procesos más conocidos son el de los hermanos Scholl y contra los participantes en el atentado contra Hitler en 1944. Contra este “juez”, paradigma de la prevaricación y de la persecución política mediante la justicia bajo la dictadura nacionalsocialista, los miembros de la Weiße Rose no podían esperar ni un juicio justo ni el perdón del régimen.

Homenaje

Hoy en día, Sophie Scholl, y en menor medida su hermano, es una de las personalidades más conocidas de la historia reciente alemana. Una multitud de plazas, calles e institutos llevan su(s) nombres. El 22 de febrero de 2003, en el 60 aniversario de su muerte, se colocó un busto de Sophie Scholl en el Walhalla, el monumento romántico del siglo XIX a las orillas del Danubio cerca de Ratisbona, construido en honor a grandes personalidades de la historia alemana. Y por último, pero no menos importante, existen innumerables libros, novelas, ensayos, obras de teatro y películas sobre su vida, por ejemplo Die letzten Tage (Los últimos días), de 2005, que fue nominada a los premios Óscar el año siguiente.

Ssg logo

Logotipo del gimnasio Sophie-Scholl-Gymnasium Itzehoe

Foto Ssg-itzehoe / CC BY-SA

Jena Geschwister-Scholl-Denkmal

Monumento Hermanos Scholl en la calle Karl-Liebknecht esquina Fuchsturmweg en Jena. En memoria de Hans Scholl * 22. 9. 1918 Sophie Scholl * 9. 5. 1921 asesinados por los fascistas 22. 2. 1943

Foto Reise Reise / CC BY-SA 


Traudl Junge (1920 – 2002)

Los últimos días son también el argumento de la película Der Untergang (El hundimiento), la famosa película de 2004 con el gran actor suizo Bruno Ganz en el papel de Hitler y que además ganó un Óscar en 2005 a la mejor película extranjera. Estos últimos días transcurren en el búnker de Berlín hasta el suicidio de Adolf Hitler, Eva Braun, Magda y Joseph Goebbels y la capitulación alemana sin condiciones.

 

La película se basa en dos fuentes principales: el libro de Joachim Fest con el mismo título y los recuerdos de la secretaria privada de Hitler Traudl Junge, plasmados en el documental Im toten Winkel – Hitlers Sekretärin (En el ángulo muerto: la secretaria de Hitler), ambos del año 2002. El documental con Traudl Junge es una entrevista de una hora y media en la que cuenta cómo llegó a ser secretaria de Hitler. Al final de “El Hundimiento”, aparecen los últimos minutos de este documental, con una Traudl Junge ya mayor, con esta reflexión final: “Por el juicio de Nuremberg me enteré de los horribles crímenes contra los judíos y personas de otras razas, de esos seis millones de muertos, pero no lo relacioné con mi propio pasado, y me contenté con saber que no era culpable directa y que no había sabido nada de eso, y tampoco supe nunca de su alcance real, pero un día pasé por delante de la placa conmemorativa en honor a Sophie Scholl y vi que era de mi quinta y que ella fue ejecutada el año en el que yo empecé a trabajar para Hitler, y en ese momento me di cuenta de que ser joven no era ninguna excusa, que uno quizás se podría haber enterado de cosas”. 

Traudl Junge en 1945

Fuente Journeywithjesus.

 

 


Gertraud “Traudl” Junge

Traudl Junge nació en 1920 en Múnich. Su padre era cervecero y fue miembro del partido nazi NSDPA desde muy temprano, llegando a participar en el Putsch de Múnich del 9 de noviembre de 1923 que lideró Hitler.

 

Gertraud se apuntó también de joven a la Liga de Muchachas Alemanas y soñó durante un tiempo en ser bailarina, pero las circunstancias económicas de su familia se lo impidieron y empezó una formación como secretaria. Su hermana Inge, sin embargo, sí había conseguido ser bailarina y trabajaba en el Deutsches Theater Berlin. A a través de ella, Gertraud pudo encontrar un puesto de secretaria en la Cancillería del Reich de Hitler, que ahora se llama Kanzleramt (Cancellería Federal). 

Secretaria privada de Hitler

En 1942 hubo un concurso interno, que tuvo lugar en el Cuartel General del Führer (Führerhauptquartier) Wolfsschanze, en Polonia. Para su sorpresa, Gertraud, que seguía soñando con ser bailarina, fue elegida. A partir de entonces, Gertraud Junge fue una de las cuatro secretarias privadas de Adolf Hitler: Johanna Wolf, Christa Schroeder, Gerda Christina y ella misma. Las cuatro siguieron al dictador a Berlín, al Berghof de Berchtesgaden (la residencia privada de Hitler en los Alpes bavareses que hoy en día se puede visitar) y otros lugares más. El dictador, además, se acostumbró a comer con ellas, lo que les proporcionó una visión íntima de su vida privada y de su ideología. Las secretarias también tuvieron que acostumbrarse a su ritmo diario: levantarse tarde, comer tarde, tertulias interminables o cine hasta altas horas de la noche o incluso de madrugada, etc. 

En el búnker

El entorno más directo del dictador se mudó a principios de 1945 a un búnker debajo de la Cancellería del Reich. Es allí donde ocurre la trama de “El hundimiento”. El 20 de abril de 1945 Hitler quiso que las mujeres que quedaban fueran evacuadas, pero se fueron solo dos. El 28 de abril, Gertraud Junge fue testigo del matrimonio entre Adolf Hitler y Eva Braun, y poco después Hitler le dictó su testamento privado y político. El 30 de abril, cuando Hitler y Eva se suicidaron, Gertraud Junge estaba en un ala contigua comiendo con los hijos de Magda y Joseph Goebbels. Magda Goebbels envenenó a sus seis hijos el 1 de mayo antes de suicidarse ella y su marido.

Después de la guerra

La noche del 1 al 2 de mayo de 1945, Gertraud Junge consiguió abandonar Berlín con un grupo de soldados de las SS. Al cabo de unos días siguió sola hacia la zona británica, pero no pudo cruzar el río Elba, con lo que volvió a Berlín. Los aliados la clasificaron como simpatizante (Mitläuferin) y por lo tanto quedó libre y sin cargos.

Recuperación tardía de su testimonio

En 1947, Gertraud Junge escribió un libro con sus vivencias que no pudo publicar. No fue hasta 2000 cuando la periodista Melissa Müller se interesó por su vida. Con ella reescribió su manuscrito y publicó el libro “Bis zur letzten Stunde – Hitlers Sekretärin erzählt ihr Leben” (Hasta la última hora: la secretaria de Hitler cuenta su vida). Melissa Müller la presentó al artista André Heller, con quien rodó el documental “Im toten Winkel – Hitlers Sekretärin”, que ganó un premio en la Berlinale de 2002. Gertraud Junge murió de cáncer en 2002, justo a tiempo de ver publicado el libro, pero no pudo ver ya el documental.

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Comentarios: 1
  • #1

    Diego Serratos (viernes, 03 julio 2020 23:13)

    ¡Felicidades! Me gustó mucho el artículo! Lo leí rapidísimo; está muy bien investigado y narrado.
    Un abrazo desde Berlin